El ex presidente rumano Traian Băsescu ha declarado que el gobierno de Sorin Grindeanu, propuesto por el primer ministro Veștea, enfrenta serias dificultades para obtener la confianza del Parlamento. Băsescu atribuye este posible fracaso a dos causas principales, expresando su convicción de que Veștea no logrará la investidura. Según el ex presidente, existe una figura influyente dentro del Partido Nacional Liberal (PNL) que está obstaculizando el proceso. Băsescu predijo desde el momento de la nominación de Veștea que su aprobación sería improbable. La situación actual sugiere una crisis política en Rumanía, con el gobierno al borde de la derrota parlamentaria. Se espera que el voto de investidura sea determinante para el futuro del ejecutivo.