Dorin Toma, antiguo jefe del Comando de la División Multinacional Sudeste de la OTAN, ha expresado su preocupación tras el nombramiento del nuevo primer ministro de Rumania. Toma acusa directamente a Adrian Veștea de obstaculizar proyectos críticos de infraestructura en la zona del polígono de Cincu. Según el excomandante, Veștea habría bloqueado estas obras tanto durante su gestión en el Consejo del Condado de Brașov como en su etapa como ministro de Desarrollo. El punto central de la controversia radica en el caso del puente Voila, cuya falta de ejecución afecta la movilidad estratégica. Estas acciones son calificadas por Toma como un sabotaje al esfuerzo colectivo de seguridad y defensa. El exmilitar manifiesta su sorpresa ante la designación de Veștea para un cargo de tan alta responsabilidad. El conflicto subraya las tensiones entre la gestión administrativa local y los requerimientos operativos de la Alianza Atlántica en el territorio rumano.
