La exmodelo Nina Honkanen ha expresado su preocupación por el creciente número de cirugías estéticas, describiendo su anterior trabajo en la industria como excesivamente centrado en la apariencia. Honkanen argumenta que la industria de la belleza ha evolucionado para dirigirse ahora también a los hombres, tras haber explotado previamente las inseguridades de las mujeres. Su crítica se suma al debate público sobre la normalización de estos procedimientos, impulsado por figuras como la influencer Jenni Rotonen, quien ha cuestionado esta tendencia. Otros participantes en la discusión, como Sointu Borg, han defendido la libertad individual en la toma de decisiones sobre el propio cuerpo. Honkanen ha publicado un ensayo en Helsingin Sanomat, donde aboga por regular la industria de la belleza de forma similar a la de los productos adictivos como el tabaco y las drogas, calificándola de "negocio peligroso". La discusión refleja una creciente inquietud sobre el impacto de la presión estética en la sociedad, especialmente entre los jóvenes.