Una controversia ha resurgido en Senegal relacionada con la entrega de 111 licencias de pesca autorizadas por la exministra de Pesca, Fatou Diouf, poco antes de su destitución. La rápida firma de estas licencias ha generado interrogantes sobre la transparencia y las condiciones de su otorgamiento, especialmente en un contexto de disminución de recursos pesqueros y aumento de precios. El movimiento político Gueum Sa Bopp ha expresado su indignación y exige una investigación exhaustiva. Sus demandas incluyen la anulación temporal de las licencias, una investigación por parte de la Inspección General de Estado y la intervención de la Oficina Nacional de Lucha contra el Fraude y la Corrupción. El grupo considera que la simple publicación de la lista de beneficiarios no es suficiente para disipar las sospechas de irregularidades. Se busca esclarecer si las decisiones se justificaron económicamente y si benefician los intereses nacionales. La situación plantea preocupaciones sobre la gobernanza de los recursos pesqueros en el país.