La exministra y diputada por Cavan-Monaghan, Humphreys, ha revelado que ella y su familia sufrieron "abuso sectario tóxico y dirigido" durante su tiempo en Áras an Uachtaráin. Este abuso, según sus declaraciones, implicaba que ella no era "inherentemente irlandesa". Humphreys cuestionó si existía una "jerarquía de la irlandesidad" a raíz de estos ataques. La diputada describió las experiencias como profundamente perturbadoras y con un impacto significativo en su familia. La naturaleza sectaria del abuso sugiere posibles prejuicios y discriminación. El incidente ha reabierto el debate sobre la identidad irlandesa y la inclusión en la política. Las autoridades han iniciado una investigación sobre la gravedad de las acusaciones.