Un pastor alega que Zoltán Balog, mientras era ministro, apoyó a ciertas comunidades religiosas sin el conocimiento de los líderes reformados. Según Tamás Kodácsy, Balog mantiene una influencia considerable dentro de la iglesia. Las acusaciones sugieren un posible desvío de fondos o una toma de decisiones no transparente. Este apoyo financiero se habría dado de manera discreta, evitando la consulta con la jerarquía eclesiástica. La noticia plantea interrogantes sobre la relación entre el gobierno y las organizaciones religiosas en Hungría. Se espera una investigación para esclarecer las circunstancias de estos presuntos apoyos. La situación podría generar tensiones internas dentro de la comunidad reformada.