El Tribunal de Apelaciones ha ratificado la condena penal impuesta al expresidente de la Casa de Galicia, Alberto Iglesias, por el delito de apropiación indebida. La sentencia original lo condena a un año de arresto domiciliario, seguido de un año de libertad vigilada. A pesar de la confirmación de la condena, Iglesias permanecerá en libertad hasta que la resolución judicial sea definitiva y firme. El caso se centra en la malversación de fondos públicos durante su gestión al frente de la institución gallega. La decisión del Tribunal de Apelaciones supone un revés para la defensa de Iglesias, que había apelado la sentencia inicial. Se espera que la defensa presente recursos adicionales para intentar anular la condena. La confirmación de la condena marca un hito en este caso de corrupción que ha generado controversia en Galicia.
