El ex codirector de inversiones de Western Asset Management, Ken Ritchie, se ha declarado culpable en un tribunal de Nueva York por cargos relacionados con un esquema de fraude. La acusación se centra en la presunta manipulación de inversiones para beneficiar personalmente a Ritchie y a otros. Se le acusa de desviar ganancias a través de inversiones específicas, aprovechando su posición de confianza en la firma de gestión de activos. La investigación, llevada a cabo por las autoridades federales, reveló indicios de que Ritchie priorizó sus propios intereses económicos sobre los de los inversores. La declaración de culpabilidad podría acarrearle una pena de prisión y multas significativas. Este caso representa un duro golpe para la reputación de Western Asset Management y pone de relieve la importancia de la transparencia en la gestión de fondos. Se espera que más detalles sobre el caso salgan a la luz durante el proceso judicial.