Cyle Larin, delantero que previamente jugó en el Feyenoord, se convirtió en figura clave para Canadá en su debut mundialista contra Bosnia y Herzegovina. Ingresó como suplente en el partido disputado en Toronto y anotó el primer gol de Canadá en un Mundial, igualando el marcador 1-1. Larin expresó su confianza en poder repetir este desempeño en el Mundial de 2026, afirmando que siempre responde cuando su país lo necesita. Este resultado representa un hito histórico para el fútbol canadiense, obteniendo su primer punto en una fase final de un Mundial. El gol de Larin fue crucial para asegurar el empate en el debut de Canadá en la competición. Su experiencia y capacidad goleadora son vistas como elementos importantes para las aspiraciones de Canadá en futuros torneos internacionales. El partido finalizó con un empate que marca un punto de partida para el equipo canadiense en su camino hacia el Mundial 2026.