Alan Greenspan, quien lideró la Reserva Federal de Estados Unidos durante casi dos décadas, falleció a los 100 años. Su muerte ocurrió en su domicilio, como consecuencia de complicaciones derivadas de la enfermedad de Parkinson. Greenspan fue una figura clave en la política económica estadounidense, sirviendo como presidente de la Fed desde 1987 hasta 2006. Bajo su liderazgo, la economía estadounidense experimentó períodos de crecimiento significativo, así como desafíos como la crisis asiática de 1997 y el estallido de la burbuja de las puntocom. Su enfoque en la estabilidad de precios y la desregulación financiera lo convirtió en un personaje influyente y a menudo controvertido. La noticia de su fallecimiento ha generado reacciones en el ámbito económico y político a nivel global.
