El ministro del Interior, Rodrigo Lara, reveló que la administración anterior de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) había certificado que no era necesaria la asistencia de rescatistas extranjeros. Lara afirmó que fue el nuevo director de la Ungrd quien autorizó la entrada de delegaciones internacionales de rescate. Esta decisión contradice la postura inicial de la administración previa, que consideraba que Colombia contaba con los recursos suficientes para atender la emergencia. La declaración de Lara sugiere un cambio en la política de gestión de riesgos y una posible controversia sobre la necesidad real de ayuda externa. Se abre un debate sobre las razones detrás de este cambio de criterio y la transparencia en la gestión de la crisis. La información proviene de una publicación en el medio de comunicación La Silla Vacía.