El exdirector general de Cultura, dimitido recientemente, ha negado cualquier implicación en presuntas irregularidades relacionadas con la planificación urbana. En una declaración pública, el funcionario rechazó acusaciones que sugieren su participación en actividades ilegales, defendiendo su trayectoria, ética e integridad. Su dimisión se produjo en el contexto de un proceso de renovación dentro del Ministerio de Cultura, según sus propias palabras. El exdirector general considera que las acusaciones demuestran desconocimiento sobre su perfil profesional y personal. No se han proporcionado detalles específicos sobre las supuestas irregularidades urbanísticas que motivan las acusaciones. La declaración busca disipar cualquier duda sobre su conducta durante el ejercicio de su cargo.