Frank Jensen, exalcalde de Copenhague, ha solicitado que se le coloque un retrato en el ayuntamiento seis años después de dejar el cargo. La iniciativa ha generado críticas por su pasado relacionado con acusaciones de comportamiento inapropiado en el contexto del movimiento #MeToo. El partido Alternativet considera que la petición envía una señal equivocada dadas las circunstancias. Por otro lado, Liberal Alliance ha cuestionado el costo del retrato, considerándolo excesivo. La propuesta ha reabierto el debate sobre el legado de Jensen y la conveniencia de honrar a figuras públicas con un historial problemático. Se espera que el ayuntamiento discuta formalmente la solicitud en las próximas semanas. La decisión final dependerá de la votación de los concejales.
