La exministra de Asuntos Exteriores de Austria, Karin Kneissl, ha acusado al partido ultraderechista FPÖ de acoso, marcando una ruptura con la formación que la llevó al poder. Kneissl, conocida por su controvertida relación con Rusia y por bailar con Vladimir Putin en su boda, ahora denuncia una campaña de desprestigio por parte de la FPÖ. Paralelamente, se le critica por difundir propaganda favorable al Kremlin. La exministra no ha detallado las formas específicas del supuesto acoso, pero sí ha manifestado su descontento con el trato recibido. Este conflicto interno expone tensiones dentro del panorama político austriaco y reaviva el debate sobre las conexiones de Kneissl con Rusia. La situación plantea interrogantes sobre la influencia rusa en la política europea y la radicalización de ciertos partidos.