Tommaso Miele, exvicepresidente del Tribunal de Cuentas italiano y jubilado desde febrero, ha presentado su dimisión como presidente del Colegio de Revisores de Cuentas del Consejo Superior de la Magistratura (CSM). La renuncia se produce en el contexto de un escándalo de corrupción relacionado con la construcción del puente sobre el Estrecho de Messina. Miele está implicado en las investigaciones sobre presuntos sobornos y tráfico de influencias en la adjudicación de contratos para el proyecto del puente. Aunque ya estaba jubilado, su posición en el Colegio de Revisores de Cuentas lo mantenía en un rol de supervisión relevante. Las autoridades italianas están investigando las conexiones entre Miele y otros individuos vinculados al escándalo. Su dimisión busca, presumiblemente, evitar mayores complicaciones en la investigación y proteger la integridad del CSM. El proyecto del puente, de gran envergadura, ha sido objeto de controversia y retrasos durante años.