El exembajador estadounidense en Corea del Sur, Harry Harris, declaró que Estados Unidos actuará en función de sus propios intereses nacionales, incluso si sus aliados rechazan brindar apoyo en Oriente Medio. Harris sugirió que Washington no dudará en tomar decisiones basadas en sus prioridades, independientemente de las justificaciones de los aliados. Sus comentarios se producen en un contexto de tensiones regionales y debates sobre la distribución de responsabilidades en materia de seguridad. El exdiplomático enfatizó que la solicitud de ayuda a aliados implica una expectativa de reciprocidad. Esta postura refleja un posible cambio en la política exterior estadounidense, donde la defensa de los intereses nacionales podría prevalecer sobre las consideraciones de lealtad tradicional. Harris realizó estas declaraciones durante un evento en Seogwipo, Corea del Sur.