Un exinvestigador de Anthropic y OpenAI, Jacob Coxon, afirmó tener un 90 por ciento de certeza de que China ya tiene espías infiltrados en compañías estadounidenses de inteligencia artificial. Coxon realizó esta acusación durante una entrevista en el podcast PBD, conducido por Patrick Bet-David, sin presentar pruebas que la respalden. Argumentó que el objetivo de China sería sustraer avances tecnológicos de los principales laboratorios de IA de EE. UU. para reducir la brecha tecnológica existente. Según Coxon, si Estados Unidos detuviera el desarrollo de la IA, China intentaría alcanzarlo rápidamente. Esta situación plantea serias preocupaciones sobre la seguridad nacional y la protección de la propiedad intelectual en el ámbito de la inteligencia artificial en Estados Unidos. La falta de evidencia concreta dificulta la verificación de la alegación, pero subraya la creciente rivalidad tecnológica entre EE. UU. y China.