María Belén Gómez de la Torre ha sido nuevamente designada asesora en el Ministerio de Cultura, específicamente en el Viceministerio de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales. Este nombramiento ha despertado el escrutinio público debido a su historial en el ministerio y su participación en proyectos sensibles relacionados con el patrimonio nacional, como Nasca y Chankillo. La gestión actual se enfrenta ahora a la necesidad de abordar las preguntas que surgen sobre su recontratación. Su trayectoria en áreas estratégicas del patrimonio cultural levanta cejas y exige transparencia. El medio Lima Gris destaca la importancia de este retorno y la necesidad de claridad sobre las razones detrás de la decisión. Este caso pone de relieve la vigilancia constante sobre la gestión del patrimonio en el Perú.