La inversión extranjera, principalmente de origen anglosajón, ha incrementado significativamente su control sobre la Bolsa española en las últimas décadas. Familias que tradicionalmente ostentaban posiciones accionarias relevantes han visto disminuir su influencia frente a la creciente participación de inversores profesionales internacionales. Actualmente, fondos como BlackRock, Vanguard y el fondo soberano noruego concentran inversiones valoradas en 113.000 millones de euros en el Ibex 35. Esta tendencia refleja un cambio estructural en la composición de la propiedad de las empresas cotizadas en España. El dominio de estos fondos plantea interrogantes sobre la gobernanza corporativa y la toma de decisiones estratégicas en las compañías del índice bursátil. La creciente presencia de capital extranjero consolida una nueva dinámica en el mercado de valores español. Este fenómeno impacta en la autonomía y dirección de las empresas españolas más importantes.
