Durante un partido entre Inglaterra y Ghana, el jugador inglés Djed Spencer se negó a estrechar la mano de su oponente, Thomas Partey, antes del inicio del encuentro. El incidente fue captado en video y rápidamente se viralizó en redes sociales. Se especula que la decisión de Spencer se debe a las acusaciones de agresión sexual que pesan sobre Partey. El jugador inglés no ha emitido declaraciones al respecto. El gesto ha generado debate sobre la ética deportiva y la presunción de inocencia. El partido finalizó con un resultado favorable para Ghana. La situación pone de manifiesto la tensión entre el deporte y las controversias legales que involucran a sus protagonistas.