El entrenador de Nueva Zelanda, Darren Bazeley, minimizó el impacto político previo al partido inaugural de la Copa del Mundo contra Irán. Bazeley enfatizó que sus jugadores están completamente concentrados en el aspecto deportivo de la competición. El encuentro, que se disputará el lunes, ha generado mayor atención debido a la situación política entre ambos países. El equipo neozelandés busca aislarse de las tensiones externas para rendir al máximo nivel. Bazeley confía en la profesionalidad de sus jugadores para mantener el enfoque en el juego. Se espera un partido con alta carga emocional, pero Nueva Zelanda busca competir únicamente en el terreno de juego. La concentración del equipo está puesta en el debut y en buscar un resultado positivo.
