Las autoridades sanitarias de Corea del Sur han confirmado un brote de fiebre aftosa en una granja porcina ubicada en Yecheon, provincia de Gyeongbuk. El Centro de Control y Prevención de Desastres de la Fiebre Aftosa elevó el nivel de alerta a "grave" tras la detección del virus. Este es el primer caso de fiebre aftosa en el país en un tiempo no especificado, lo que ha generado preocupación en el sector agrícola. Se están implementando medidas de control para prevenir la propagación de la enfermedad, incluyendo el sacrificio de animales infectados y restricciones al movimiento de ganado. Las autoridades investigan el origen del brote y su posible extensión a otras granjas. Se espera que el impacto económico sea significativo si la enfermedad no se contiene rápidamente.