Millones de estadounidenses han perdido sus beneficios del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), conocido comúnmente como cupones de alimentos, debido a recortes implementados durante la administración Trump. Arizona es el estado más afectado por estas reducciones, experimentando la mayor disminución en el número de beneficiarios. Los cambios en las reglas de elegibilidad, enfocados en requisitos de trabajo, son la principal causa de estas pérdidas. Grupos de defensa argumentan que estas políticas aumentan la inseguridad alimentaria y afectan desproporcionadamente a familias de bajos ingresos. Los críticos también señalan que la eliminación de exenciones de trabajo para ciertos grupos ha contribuido a la situación. El impacto económico de la pérdida de beneficios SNAP podría ser significativo, afectando tanto a los individuos como a las economías locales. La administración actual está evaluando posibles reversiones a estas políticas.
