Un brote de gripe que afecta a 222 reclutas en Texas ha provocado una reconsideración de la reciente decisión de hacer opcional la vacuna contra la influenza para los militares estadounidenses. En abril, el Secretario de Defensa anunció el fin de la obligatoriedad de la vacuna, una política que había estado en vigor desde 1945. La medida buscaba alinear las políticas de vacunación del ejército con las de la población civil. Sin embargo, el actual brote ha generado preocupación dentro de las fuerzas armadas. Actualmente, cuatro de los reclutas afectados han sido hospitalizados debido a la gravedad de sus síntomas. Las autoridades militares evalúan ahora el impacto de la nueva política y las posibles medidas a tomar para controlar la propagación del virus. Se desconoce si se revertirá completamente la decisión original.