Una clínica de fertilidad en Florida protagonizó un error al intercambiar embriones, situación que se resolvió favorablemente a mediados de junio. Dos parejas fueron afectadas por la equivocación, pero ambas decidieron llegar a un acuerdo inusual. Los padres que dieron origen al embrión equivocado aceptaron ceder la custodia de la niña, llamada Shea, a la pareja que la gestó. La decisión evita un proceso legal y permite que Shea permanezca con quienes la han criado desde el nacimiento. Este caso plantea interrogantes sobre los protocolos de seguridad en clínicas de reproducción asistida. La clínica no ha emitido declaraciones oficiales sobre el incidente ni las medidas correctivas implementadas.
