Una inundación repentina en el Gran Cañón ha causado la muerte de una persona y la desaparición de quince más, según informes recientes. El evento, ocurrido inesperadamente, obligó a las autoridades a evacuar a 62 personas de la zona afectada. Además de la tragedia humana, la inundación provocó daños significativos en la infraestructura local, incluyendo el sistema de abastecimiento de agua. Los equipos de rescate continúan buscando a los desaparecidos, enfrentando condiciones desafiantes. Las autoridades locales están evaluando el alcance total de los daños y trabajando para restaurar los servicios básicos. Se insta a los visitantes a extremar las precauciones debido al riesgo persistente de más inundaciones repentinas.