Altos funcionarios de los servicios de inteligencia de los países del grupo "Five Eyes" (Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda) se reunieron con un alto cargo del Kremlin días antes de la invasión rusa de Ucrania. La delegación entregó una advertencia directa y contundente sobre las graves consecuencias que enfrentaría Rusia en caso de atacar Ucrania. Esta confrontación, descrita como dramática e inusual, tuvo lugar en persona y buscaba disuadir a Moscú de sus planes. La revelación de esta reunión sugiere un intento de último momento por parte de Occidente para evitar el conflicto. La información sobre esta advertencia salió a la luz después de la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia. Se considera una acción diplomática sin precedentes dada la sensibilidad de la situación y la naturaleza de las agencias involucradas.