El sargento primero Moshé Levi, responsable de la identificación y entierro de los soldados caídos en el Comando Norte de Israel, describe la difícil realidad de su trabajo. Levi y su equipo son los primeros en ser informados de las bajas militares, incluso antes de que se haga público el anuncio oficial. Su labor consiste en la identificación de los cuerpos y la preparación para el entierro, un proceso que realiza en silencio y con rapidez. Levi enfatiza que su equipo ya está involucrado en el proceso mucho antes de que la noticia sea publicada, asumiendo una gran responsabilidad emocional y logística. Este trabajo, aunque poco visible, es crucial para el respeto y el duelo de las familias de los soldados fallecidos. Su testimonio revela la carga que soportan quienes se enfrentan directamente al costo humano del conflicto.