Diez días después de las protestas violentas frente a la residencia del juez de la Corte Suprema Noam Solberg, se han presentado cargos formales contra cuatro individuos por su participación en los disturbios y allanamiento de morada. Los cargos incluyen daños a la propiedad, específicamente la rotura de ventanas de la casa del juez y de su vehículo. Las autoridades aún no han detenido a los sospechosos responsables de los actos vandálicos. Las protestas fueron protagonizadas por miembros de la comunidad ultraortodoxa. Este es el primer paso legal tras los incidentes, que generaron preocupación sobre la seguridad de los jueces israelíes. La policía continúa investigando para identificar y arrestar a todos los involucrados en los hechos.