Una explosión de más de 300 kilogramos de fuegos artificiales causó la destrucción de dos viviendas en una zona residencial de la isla Whidbey, estado de Washington. El incidente, ocurrido recientemente, provocó heridas a cinco personas, cuya gravedad aún no ha sido detallada. Las autoridades investigan las circunstancias que llevaron a la detonación de dicha cantidad de material pirotécnico en un área poblada. Los equipos de emergencia respondieron rápidamente para controlar la situación y atender a los afectados. La explosión generó daños significativos en las estructuras cercanas y conmocionó a los residentes locales. Se espera un informe más completo sobre las causas y consecuencias del suceso en las próximas horas.