Un brote de tularemia, una enfermedad infecciosa poco común también conocida como "fiebre del conejo", ha sido diagnosticado en soldados finlandeses estacionados en la isla de Santahamina, cerca de Helsinki. La emisora pública Yle informa que se presume que los militares contrajeron la enfermedad a través del contacto con insectos infectados. Las autoridades sanitarias finlandesas han confirmado que la tularemia no se transmite de persona a persona, minimizando el riesgo de propagación más amplia. Los afectados están recibiendo tratamiento médico y se están tomando medidas para controlar la posible fuente de infección. La tularemia puede causar fiebre, úlceras en la piel y otros síntomas, pero generalmente es tratable con antibióticos. Las autoridades están investigando para determinar el alcance total del brote y prevenir futuros casos.