Rasmus Nätti, un hombre de 34 años de Helsinki, reveló que consideró cambiar su nombre debido a las burlas que sufrió durante su infancia y adolescencia. La causa principal fue la constante comparación con un personaje de cómic debido a su nombre de pila, Rasmus. Además, su apellido, Nätti, fue objeto de burla en la escuela secundaria, especialmente durante un ensayo general para una celebración escolar. Sus compañeros se reían a carcajadas al escuchar su nombre completo. Esta situación le causó un gran disgusto e incluso pensó en adoptar el nombre de Raimo para evitar las bromas. La experiencia dejó una huella en Nätti, quien recuerda el incidente con frustración. Su historia destaca el impacto que el acoso escolar puede tener en la autoestima y la identidad personal.