En Finlandia, se ha popularizado un método casero y económico para mejorar el aislamiento térmico de las ventanas durante el invierno. Consiste en adherir plástico de burbujas directamente al vidrio, aprovechando sus propiedades aislantes. Esta técnica reduce significativamente la pérdida de calor, disminuyendo así los costos de calefacción. A pesar de su simplicidad, el plástico de burbujas permite el paso de la luz natural, evitando la necesidad de oscurecer las estancias. Expertos señalan que este método, aunque no reemplaza a un aislamiento profesional, ofrece una solución accesible y efectiva. La iniciativa ha ganado atención por su potencial para contribuir al ahorro energético en hogares. Se espera que esta práctica se extienda a otros países con climas fríos.