Los nuevos uniformes de combate del ejército finlandés presentan problemas de durabilidad, según recientes informes. Las prendas se están desgarrando, decolorando y mostrando agujeros en uso. Este no es el primer incidente de este tipo; problemas similares se han detectado anteriormente. La incapacidad de los uniformes para resistir la transpiración es una preocupación central. Las pruebas indican que el tejido no soporta las condiciones de uso intensivo. Las autoridades militares están investigando las causas del fallo y buscando soluciones para mejorar la calidad de los uniformes. Se desconoce por ahora el impacto económico de estos defectos y las posibles medidas correctivas.