Una encuesta reciente de Kela, la institución finlandesa de seguridad social, revela que los receptores de la ayuda social (toimeentulotuki) están experimentando un aumento de la angustia y dificultades económicas debido a los recientes recortes en los beneficios. Los beneficiarios informan de la necesidad de reducir gastos esenciales, incluyendo alimentos, para llegar a fin de mes. Además, se observa un incremento del aislamiento social entre este grupo vulnerable. A diferencia de otros receptores de prestaciones de Kela, aquellos que dependen de la ayuda social han sido los más afectados por estas medidas de austeridad. La encuesta subraya un impacto desproporcionado en el bienestar de las personas que ya se encuentran en una situación económica precaria. Los resultados sugieren una necesidad urgente de reevaluar las políticas de recortes y sus consecuencias en la población más necesitada. Esto pone de manifiesto la importancia de salvaguardar las redes de seguridad social.