El Banco de Finlandia ha advertido sobre el aumento de los riesgos que enfrenta la economía del país, a pesar de un pronóstico de crecimiento modesto. Según las nuevas proyecciones, la economía finlandesa crecerá un 0,7 por ciento este año. Para el próximo año, se espera una ligera aceleración con un crecimiento del 1,2 por ciento. Esta previsión se realiza en un contexto de incertidumbre económica global y desafíos internos. El banco central señala que diversos factores podrían afectar negativamente el desarrollo económico futuro. La institución financiera continuará monitoreando de cerca la situación económica y ajustando sus evaluaciones según sea necesario. Estos datos sugieren una recuperación lenta y frágil para la economía finlandesa.