El parlamento finlandés ha revocado la prohibición de armas nucleares, permitiendo potencialmente su despliegue en el país. Esta decisión se produce tras la adhesión de Finlandia a la OTAN en abril, un movimiento motivado por la invasión rusa de Ucrania. La medida elimina las restricciones legales que impedían la presencia de armamento nuclear extranjero en territorio finlandés. Rusia ha advertido que esta acción podría desencadenar represalias y una escalada en las tensiones. El gobierno finlandés argumenta que la decisión es necesaria para disuadir futuras agresiones y fortalecer su seguridad nacional. La posibilidad de armas nucleares en Finlandia genera preocupación en la región y podría alterar el equilibrio estratégico en el Báltico.
