El parlamento finlandés ha aprobado una reforma histórica que elimina las restricciones de décadas sobre el despliegue de armas nucleares en su territorio. La decisión, calificada como un fortalecimiento de la seguridad nacional y de la OTAN por el ministro de Defensa finlandés, marca un giro significativo en la política de defensa del país. Este cambio legislativo se produce en el contexto de la guerra en Ucrania y la creciente tensión con Rusia. La medida permite a Finlandia responder a posibles amenazas, aunque no implica necesariamente un despliegue inmediato de armas nucleares. La reforma representa una transformación del sistema de defensa finlandés, adaptándose a un nuevo panorama geopolítico. Se espera que esta acción tenga implicaciones importantes para la disuasión y la seguridad en la región del Báltico.