El ministro de Finlandia defiende las compras de petróleo ruso por parte de la India, incluso bajo el tope de precios impuesto por Occidente. Argumenta que la medida busca limitar los ingresos de Rusia sin interrumpir el suministro energético global. Esta postura reconoce la necesidad de la India de asegurar su abastecimiento energético y su derecho a determinar su propia política comercial. El tope de precios, según Finlandia, es una herramienta para mantener el flujo de petróleo ruso al mercado, evitando un aumento drástico de los precios a nivel mundial. La defensa finlandesa se produce en un contexto de presión internacional sobre la India para reducir su dependencia del petróleo ruso. La estrategia busca equilibrar la condena a la invasión rusa de Ucrania con la estabilidad del mercado energético.