El inspector de construcción del municipio de Muhos, Eero Airaksinen, negó a Google un permiso de paisajismo para la construcción de un centro de datos en la primavera. Según Airaksinen, fue sometido a presión “por todos lados” tras su decisión. Los abogados de Google encontraron posteriormente una laguna legal que les permitiría avanzar con el proyecto. La situación plantea interrogantes sobre la influencia de grandes corporaciones en las decisiones administrativas locales en Muhos. Airaksinen afirma que la presión fue significativa y afectó su proceso de toma de decisiones. Este caso destaca las posibles tensiones entre el desarrollo económico y la regulación local en Finlandia. El municipio de Muhos se encuentra ahora en una posición delicada con respecto a la construcción del centro de datos de Google.