La ministra de Finanzas, Alena Schillerová, ha admitido la posibilidad de una privatización parcial del aeropuerto de Praga, aunque actualmente no se están tomando medidas concretas. El primer ministro, Andrej Babiš, había sugerido previamente la venta de una participación minoritaria en bolsa. Esta potencial medida ha provocado que los sindicatos del aeropuerto permanezcan en estado de alerta de huelga. La oposición ha expresado fuertes críticas al plan del primer ministro, argumentando posibles consecuencias negativas. Schillerová indicó que, si bien no es una prioridad inmediata, la opción no se descarta para el futuro. La discusión sobre la privatización se centra en el impacto en la gestión y los posibles beneficios económicos para el estado. El futuro del aeropuerto de Praga sigue siendo incierto ante la controversia.