El gobierno australiano autorizó el regreso a su país de la última mujer australiana que permanecía en el Medio Oriente, sospechosa de vínculos con el grupo Estado Islámico. El ministro del Interior, Tony Burke, confirmó la decisión este jueves. Esta mujer se suma a decenas de mujeres y niños que han regresado a Australia desde campos de detención en Siria, donde estuvieron retenidos tras la caída del califato autoproclamado por el Estado Islámico. Muchas de estas mujeres viajaron a Siria para reunirse con sus esposos que se unieron como combatientes yihadistas, siendo denominadas en Australia como las "novias de Estado Islámico". El gobierno australiano ha estado gestionando el retorno de sus ciudadanos varados en la región, priorizando casos humanitarios y de seguridad nacional. La repatriación de estas personas plantea desafíos en cuanto a la rehabilitación y la seguridad.
