Otto Jelinek, un patinador artístico, empresario y político de origen checo, falleció el sábado a los 86 años de edad. Nacido en Praga, Jelinek alcanzó la fama junto a su hermana Maria, con quien obtuvo el campeonato mundial en la competición de parejas en la capital checa en 1962. A lo largo de su carrera, también lograron obtener una medalla de plata y dos de bronce en campeonatos mundiales. Jelinek destacó no solo en el ámbito deportivo, sino también en el empresarial y político después de su retiro del patinaje. Su legado perdurará como uno de los grandes nombres del patinaje artístico canadiense y un orgulloso representante de Praga. El deceso de Jelinek representa una pérdida significativa para el mundo del deporte y la comunidad checa.