La FIFA ha cancelado sus planes de vender participaciones en los Mundiales de fútbol tras una fuerte oposición de federaciones de todo el mundo. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, admitió que el proyecto había causado división y, por lo tanto, ya no se seguirá adelante con él. La propuesta, que buscaba atraer inversiones externas, generó controversia por el potencial impacto en el control y la integridad del deporte. Varios dirigentes de fútbol expresaron su preocupación por la comercialización excesiva del Mundial y la influencia de inversores privados. La decisión de Infantino pone fin a meses de debate y especulación sobre el futuro de la competición más importante del fútbol. La FIFA buscará ahora otras vías para asegurar la estabilidad financiera del torneo.