La FIFA ha anunciado que todas sus federaciones miembro podrán participar en el nuevo Festival Sub-15, lo que podría marcar el regreso de Rusia a una competición juvenil organizada por el organismo por primera vez desde la invasión de Ucrania en 2022. Esta decisión ha generado controversia, considerando las sanciones deportivas impuestas a Rusia tras el conflicto. El torneo Sub-15, de carácter no competitivo, se presenta como una oportunidad para el desarrollo del fútbol base a nivel global. La FIFA no ha especificado si la participación rusa estará sujeta a condiciones particulares. La medida representa un cambio en la postura inicial de la FIFA, que había vetado la participación de Rusia en sus competiciones. Se espera que la decisión provoque reacciones diversas por parte de la comunidad internacional y de las federaciones de otros países.