La Copa Mundial de la FIFA fue inaugurada en Ciudad de México con una polémica gesta protagonizada por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Durante la ceremonia de apertura, Infantino levantó el trofeo del Mundial sin utilizar guantes, una acción considerada inapropiada según el protocolo establecido. Esta práctica se considera de mala educación, ya que se espera que el trofeo sea manejado con guantes para protegerlo y mostrar respeto. El incidente ha generado debate y críticas hacia el dirigente, cuestionando su sensibilidad hacia las normas y tradiciones del evento deportivo. La FIFA aún no ha emitido una declaración oficial al respecto. La acción de Infantino eclipsó parcialmente el inicio del torneo.