El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha retirado su propuesta de abrir la organización a inversiones privadas después de enfrentar fuertes críticas. El plan consistía en crear una empresa para gestionar las actividades comerciales de la FIFA y atraer capital externo para aumentar los ingresos. Esta iniciativa generó polémica y preocupaciones sobre la posible influencia de intereses privados en el fútbol mundial. Infantino cedió a la presión de diversas partes interesadas, incluyendo aficionados y organizaciones de fútbol. La decisión marca un revés para los planes del dirigente de modernizar financieramente la FIFA. Se espera que la FIFA explore otras vías para aumentar sus ingresos sin recurrir a la inversión externa. El futuro de la estrategia financiera de la FIFA aún es incierto.