El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha justificado la respuesta moderada de la organización ante la denegación de la visa estadounidense al árbitro somalí Omar Artan. Infantino argumentó que una reacción airada no facilita la resolución de este tipo de problemas y que es necesario aceptar las limitaciones existentes. La FIFA ha optado por un enfoque discreto y de diálogo para abordar la situación, en lugar de una protesta pública. El organismo rector del fútbol mundial considera que la diplomacia es la vía más efectiva para conseguir una solución. La decisión de no escalar el conflicto busca proteger futuras colaboraciones y evitar complicaciones adicionales. Infantino no ofreció detalles sobre las razones de la denegación de la visa ni sobre las gestiones que se están llevando a cabo para resolver el caso. La postura de la FIFA ha generado debate sobre la mejor manera de abordar este tipo de incidentes diplomáticos.