El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, defendió la implementación de las pausas de hidratación durante los partidos del Mundial, a pesar de reconocer que podrían alterar el desarrollo del juego. Infantino enfatizó que la FIFA no obtiene ningún beneficio económico con esta medida, desmintiendo posibles acusaciones de manipulación. Aseguró que las pausas no han disminuido la intensidad de los encuentros, respondiendo a críticas sobre su impacto en el ritmo de los partidos. La decisión de permitir estas pausas se ha generado debate entre aficionados y analistas deportivos. La FIFA argumenta que la salud de los jugadores es la prioridad, especialmente en condiciones climáticas extremas. Infantino reiteró el compromiso de la organización con el bienestar de los atletas durante la competición. La polémica sobre las pausas de hidratación continúa generando discusión en el contexto del Mundial.
