La jefa del fútbol noruego ha criticado duramente a la FIFA, acusándola de utilizar tácticas de miedo en su gestión interna. Estas declaraciones se producen tras la inesperada salida de Kevin Lamour, el director de operaciones (COO) de la organización. La crítica sugiere un ambiente de trabajo opresivo dentro de la FIFA, donde prevalece el temor en lugar de una gestión transparente y abierta. La directiva noruega considera que la marcha de Lamour es sintomática de un estilo de liderazgo problemático. La acusación de "gestión por el miedo" plantea serias interrogantes sobre la cultura corporativa de la FIFA. Se espera que esta polémica genere un debate más amplio sobre la gobernanza y la ética dentro del fútbol mundial.